Una rápida lección de hormonas femeninas


Nuestro cerebro produce serotonina. Ésta es la hormona que nos hace sentir bien. A veces, el cerebro no utiliza la serotonina, y puede afectar a nuestro estado de ánimo. Cuando los niveles de serotonina son bajos, la depresión, e incluso la ansiedad, pueden invadirnos.

Las investigaciones han demostrado que los niveles bajos de serotonina pueden ser el resultado de una reacción sensible a los cambios en el estrógeno y la progesterona. Por esta razón, podemos notar que nos sentimos deprimidas, con cambios en el humor y con mucha ansiedad durante la regla.

Después de la ovulación, nuestra glándula suprarrenal produce una sustancia química llamada aldosterona (cuando los ovarios liberan un óvulo maduro para una posible fertilización). Esto puede contribuir a los síntomas del síndrome premenstrual, como dolores de cabeza, retención de líquidos y sensibilidad en los pechos.

Además nuestro cuerpo produce otra hormona, llamada endorfina. Las endorfinas enmascaran el dolor y se liberan cuando hacemos ejercicio. A veces, los períodos dolorosos, el síndrome premenstrual y la depresión pueden ocurrir cuando nuestro cuerpo no produce suficientes endorfinas. Por esta razón, puede ser interesante practicar ejercicio durante la regla para prevenir y evitar muchos de los dolores menstruales.

Por lo que respecta a las células nuestro cuerpo produce las llamadas prostaglandinas. Las prostaglandinas ayudan a regular nuestro ciclo menstrual, la ovulación y la inducción del parto. Las prostaglandinas se liberan en el momento de la regla, ayudan a romper el revestimiento uterino y causan la contracción muscular. La excesiva producción de prostaglandinas puede causar períodos dolorosos, calambres, dolores de cabeza y vómitos. El aceite de onagra puede ser un remedio natural para ayudar a reducir la sobreproducción de prostaglandinas, especialmente si tenemos endometriosis.

Entonces, cuando se trata de los días del mes, no debemos conformarnos en tener dolor, sino intentar buscar soluciones para sentirnos mejor. ¿Y por qué no apuntarnos un nuevo propósito para cambiar la forma como vivimos la regla?